La politeratura, o de la no permanencia
July 21, 2008
Guillermo Jaramillo Torres
El día a día nos dicta cambio, movimiento, velocidad, la no permanencia. Pareciera como si las obras de arte que surgen en estos tiempos tuvieran su fuerte en la no permanencia, como si la deshumanización tan existente en todo ámbito humano acortara la trascendencia de las obras de arte, las cuales cada vez cuentan con un significado más íntimo, más cerrado, obstruyendo el disfrute del espectador.
Entre películas que se desarrollan en una habitación cerrada, con una ventana que deja ver un llano solitario sin más personas, con un protagonista que es a la vez todos los personajes, un tema cada vez más íntimo, una música incomprensible al oído, nada universal, nada humano, nada colectivo, nada plural, todo singular, todo íntimo, todo cerrado, privado, para especialistas en quién sabe qué tema de psicología o comportamientos patológicos. Entre una obra plástica que sitúa un círculo negro en medio de un lienzo blanco sin más ni menos detalles o texturas. Entre estas y otras expresiones cerradas, íntimas y pretenciosas el mundo del arte gira, se gesta, nace, se desarrolla y habla.
Un poema situado en un blog a donde todos los visitantes acuden a discutir el texto, el sentido, la idea central de cada verso difuminado carente de calor humano, carente del trabajo que ha reposado algunos días en el estante del poeta, que ha pasado por un minucioso juego de ojos en la búsqueda de sobrantes, que ha sido depurado, no, nada de lo anterior, tenemos un poema inmediato, surgido hace apenas unos minutos, que si bien esto no es tan negativo, sí es peligroso y poco confiable si de literatura en sí hablamos.
En el 4to. Encuentro de Escritores Jóvenes del Norte de México y el Sur de Estados Unidos, organizado por los activos muchachos y muchachas literatos e intelectuales de la ciudad, se discutió la existencia de la literatura en los blogs además de otros temas. En cuanto al uso del blog como herramienta literaria se acentuaron los beneficios de este portal por su “inmediaticidad”, sin embargo hubo detractores ante lo inmediato de un texto como Francisco Meza, de Sinaloa, quien no concibió como un ejercicio de autocrítica el tiempo en que tarda un texto en ser creado y luego subido a la red, ya que no consideró sano que el propio autor sea el editor, el creador y el publicista. Sin embargo, el público asistente y los otros dos primeros ponentes, Sylvia Aguilar Zéleny y Adrián, señalaron que censurar el blog como herramienta literaria se convertía en la inquisición.
Después de estar observando un poco el entorno uno se da cuenta que la inmediatez es el vehículo de hoy en día para las expresiones artísticas, y no censuro este acto, ya que comprendo exactamente las necesidades del ser humano de ser contundente y actuar de manera inmediata antes de que el tren se vaya. Sin embargo, un ritmo de vida apresurado no necesariamente debe dar por resultado un poema, una película, una instalación o cualquier expresión artística apresurada, sin haber reposado algunos días o semanas en la papelera de manuscritos del artista. Lo más censurable es encontrar artistas que toman esta actitud desfachatada ante la vida, llena de despreocupación y ansiosa de placer en el sentido intelectual, físico, y, por qué no decirlo, de reconocimiento inmediato. Si bien todo acto comunicativo tiene necesidad inmediata de reconocimiento en el receptor, se llega a caer en una sinuosidad maleada del artista en trabajar con menor ahínco sobre sus obras, ya que al fin y al cabo siempre habrá, que son la mayoría, lectores despistados de sus trabajos que le festejarán su actitud y sus creaciones. Lo anterior trae como consecuencia un sin sentido de las cosas, de las expresiones, un subjetivismo reflejado en los textos de un blog, que sin bien tienen de beneficio el contacto en todo espacio y tiempo con los demás cibernautas ponen en peligro un acercamiento con un posible verdadero objeto del acto artístico.
Pareciera con estas actitudes que el artista olvida al pueblo, a lo público al hacer uso de su herramienta cibernética, ya que sabemos de sobra que no cualquiera tiene la posibilidad de acceder a un blog. Con esto podríamos llegar a pensar que la literatura es para los literatos, el cine para los cineastas, el teatro… la pintura…, es decir, un acto íntimo y con ningún afán de alimentar al pueblo de cultura, sin embargo los encuentros de escritores son públicos, aunque siempre asisten solamente escritores. ¿Habrá permanencia?
(Foto: Guillermo Jaramilo)

